Hermeticidad y ventilación: cómo lograr confort sin condensación
Una vivienda eficiente necesita mantener una temperatura interior confortable, reducir las pérdidas de energía y asegurar una adecuada calidad del aire.
Para lograrlo, es fundamental comprender la relación entre dos conceptos: hermeticidad y ventilación.
Aunque están relacionados, no significan lo mismo. La hermeticidad busca controlar las infiltraciones de aire no deseadas a través de la envolvente, mientras que la ventilación permite renovar el aire interior de manera controlada.
Cuando ambos aspectos se diseñan correctamente, es posible mejorar el confort y reducir el riesgo de humedad y condensación.
¿Qué es la hermeticidad al aire?
La hermeticidad corresponde a la capacidad de la envolvente de limitar el paso de aire a través de uniones, encuentros y discontinuidades constructivas.
Una vivienda con baja hermeticidad puede presentar infiltraciones en
- Encuentros entre ventanas y muros.
- Uniones entre muros y techumbres.
- Pasadas de instalaciones.
- Juntas entre paneles.
- Encuentros entre puertas y marcos.
Estas infiltraciones generan pérdidas energéticas, corrientes de aire y dificultades para mantener una temperatura interior estable.
¿Cómo mejorar la hermeticidad?
La hermeticidad debe resolverse desde el diseño y mantenerse durante la ejecución de la obra.
Algunas recomendaciones son
- Definir una capa continua de control de aire.
- Especificar sellos compatibles con los materiales.
- Resolver correctamente las uniones entre elementos.
- Sellar las pasadas de instalaciones.
- Revisar la instalación de puertas y ventanas.
- Controlar la calidad de ejecución.
Cuando corresponda, es posible verificar el comportamiento mediante ensayos de presurización, como el ensayo Blower Door asociado a la NCh3295.
¿Por qué una vivienda hermética necesita ventilación?
Reducir las infiltraciones no significa eliminar la renovación del aire.
Las actividades cotidianas generan humedad y contaminantes interiores. Cocinar, ducharse, secar ropa y permanecer en espacios cerrados incrementa la carga de humedad y puede afectar la calidad del aire.
Si no existe una estrategia de ventilación adecuada, la humedad puede acumularse y favorecer la condensación en superficies frías.
Por eso, una vivienda hermética debe incorporar un sistema que permita renovar el aire de manera controlada.
¿Qué alternativas de ventilación existen?
Dependiendo del diseño y las condiciones del proyecto, pueden considerarse distintas estrategias
- Ventilación natural: utiliza diferencias de presión y temperatura, junto con aberturas diseñadas para permitir la circulación de aire.
- Ventilación mecánica: utiliza equipos para impulsar o extraer aire de manera controlada.
- Ventilación balanceada: permite controlar tanto la entrada como la extracción del aire, pudiendo incorporar recuperación de calor según el sistema utilizado.
La selección debe considerar el uso de los recintos, las condiciones climáticas y los requerimientos normativos aplicables.
La relación entre hermeticidad, ventilación y condensación
Estos tres aspectos deben analizarse de manera conjunta.
Una envolvente poco hermética puede generar superficies frías por infiltraciones y dificultar el control de las condiciones interiores. Una vivienda hermética sin ventilación adecuada puede acumular humedad. Y una ventilación mal diseñada puede incrementar innecesariamente las pérdidas energéticas.
La solución consiste en diseñar una envolvente continua, controlar las infiltraciones y asegurar una renovación de aire suficiente.
Diseñar correctamente evita problemas posteriores
La actualización de la Reglamentación Térmica incorpora exigencias relacionadas con infiltraciones de aire y ventilación. Por ello, estos aspectos deben considerarse desde las primeras etapas del proyecto y coordinarse con la arquitectura y las instalaciones.
En bgreenStudio apoyamos a los profesionales en el análisis y la verificación de las exigencias térmicas, facilitando la integración de criterios normativos en el desarrollo de sus proyectos.